
Cada tipo de cabello requiere unos cuidados especiales. Secos, teñidos, con caspa, incluso los normales, los más agradecidos, merecen nuestra atención.
Tener un pelo bonito y sano no es difícil, sólo se necesitan ganas y constancia.
» Lavar, peinar y secar con suavidad
Para secar el cabello recién lavado, basta con presionarlo con la toalla hasta absorber el exceso de humedad. Secadores y planchas sólo cuando sea imprescindible, y siempre a una temperatura media. Desenreda el pelo con cuidado para que no se rompa. Si lo tienes graso, invierte en peines de madera y cepillos de cedras naturales.
» Un buen corte
No vayas a la peluquería sólo en casos extremos. El pelo tiene que revitalizarse. Lo más conveniente es cortarse las puntas cada seis u ocho semanas para que crezcan con fuerza y no se resquebrajen.
Para conseguirlo también puedes extender leche condensada por el cabello antes de enjuagarlo y luego pasar un cubo de hielo por las mechas. Otra opción es preparar una mascarilla con aceite de germen de trigo. Déjala actuar durante la noche y a la mañana siguiente, en el lavado, retírala con agua y un chorro de vinagre de manzana.
» Un toque brillante
Para conseguirlo también puedes extender leche condensada por el cabello antes de enjuagarlo y luego pasar un cubo de hielo por las mechas. Otra opción es preparar una mascarilla con aceite de germen de trigo. Déjala actuar durante la noche y a la mañana siguiente, en el lavado, retírala con agua y un chorro de vinagre de manzana. |